Verstappen hace historia en México sin opciones para Sainz

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en telegram
Compartir en whatsapp
Compartir en email
Compartir en print

El piloto neerlandés de Fórmula 1 Max Verstappen (Red Bull) logró su decimocuarta victoria de la temporada al imponerse este domingo en el Gran Premio de México, un triunfo plácido con mejor estrategia que los Mercedes y sin oposición de Ferrari, con el español Carlos Sainz quinto y el abandono de Fernando Alonso (Alpine).

Verstappen, campeón del mundo hace tres semanas en Suzuka, aún tenía ganas de más y en el Autódromo Hermanos Rodríguez volvió a ganar como el año pasado e hizo historia en el Mundial. El de Red Bull logró el récord de triunfos en una temporada, con Lewis Hamilton, segundo, y el ídolo local Sergio Pérez, tercero y el subcampeonato del mundo ahora más cerca.

La carrera fue al final a una parada, Mercedes volvió con goma dura y el resto de arriba con medio. Las flechas plateadas confiaban en que los demás sufrieran al final, pero no ocurrió. Verstappen ganó plácidamente y Pérez (Red Bull) aguantó a George Russell.

Mientras, después de dos abandonos –Japón y Estados Unidos–, Sainz estuvo en tierra de nadie, por delante de su compañero Charles Leclerc, pero sin opciones de pelear el triunfo hasta terminar quinto. Peor le fueron las cosas a Alonso, el primero de los mortales una vez más hasta que rompió el motor y abandonó a seis vueltas del final, después de unas cuantas más perdiendo potencia.

La cita mexicana fue un juego de estrategias, con las paradas y los neumáticos, dentro de unas mínimas diferencias entre los aspirantes a la victoria. Entre ellos no estuvo Ferrari desde una salida ordenada que les dejó detrás de los Red Bull y los Mercedes. Verstappen guardó la cabeza por delante de Hamilton pero no fue capaz de abrir hueco a pesar de tener una goma más blanda.

Por detrás, Sergio Pérez ganó la partida a George Russell, mientras que Sainz tuvo que sujetar el largo camino a la primera curva a su compañero Leclerc en paralelo. Un oasis en medio, Alonso marchó séptimo, después de ganar dos posiciones en la salida.

Con el tren más o menos formado, tocaba esperar la respuesta de los neumáticos para elegir estrategia. Pérez fue el primero en entrar a boxes, una parada regular del equipo austriaco, y Verstappen a continuación tras quejarse mucho del desgaste. Hamilton la aguantó más aún y se la jugó en su regreso con neumático duro del que no se mostró contento por radio.

Las distintas jugadas no cambiaron el escenario, aunque para despejar la duda tenían que esperar a las últimas vueltas. Verstappen mimó su neumático y amplió la renta de cara al último tercio de la carrera por delante de un Hamilton que no encontraba mejora, con Pérez pegado. Por detrás, el Mercedes de Russell y, sin el ritmo para pelear la victoria, los Ferrari.

Hamilton se puso nervioso y su ingeniero le pedía calma, pero el bajón de los Red Bull no llegó. El campeón venció sin oposición, un triunfo que sigue sin saborear Mercedes en 2022, y Checo Pérez defendió también su segundo podio seguido en casa. Tampoco cambió la carrera con el coche virtual de seguridad del abandono de Alonso, el quinto de la temporada, después de ir poco a poco cediendo.

El doble campeón del mundo perdió la séptima plaza y más sin remedio y, a seis vueltas del final, el motor sonó a roto, con humo saliendo. «Vaya temporada, vaya temporada», repitió el asturiano, frustrado al bajarse del coche. El Alpine de Esteban Ocon terminó octavo, pero emparedado por los dos McLaren, en la lucha por el cuarto puesto del Mundial de Constructores.