Claudio Bravo evita un tropiezo mayor con el Eintracht

El Real Betis cayó (1-2) ante el Eintracht Francfort en la ida de octavos de final de la Liga Europa celebrada en el Benito Villamarín, un primer asalto alemán pero con vida aún para el equipo español, superado y afortunado porque la derrota no fue mayor.

Los de Manuel Pellegrini estuvieron escasos de gasolina y el partido era para no dejarse nada. Cinco partidos seguidos sin ganar enseñan el primer momento complicado de un Betis que tendrá que remontar la semana que viene en Alemania para seguir en Europa. El equipo visitante, décimo en la Bundesliga, se adelantó dos veces y pudo sentenciar la eliminatoria si no es por Claudio Bravo.

El meta bético detuvo un penalti a Santos Borré y otras dos ocasiones muy claras al colombiano. El Betis se encontró con una gran versión del Eintracht, con intensidad en la presión y en cada línea, provocando un juego poco atinado de los locales. Falló el Betis en su dominio y tampoco se defendió bien, con un 1-2 al descanso que le obligaba a no encajar más ante todo.

Kostic abrió la lata con un golazo de zurda de oro a los 15 minutos y Fekir empató con otra demostración de calidad. La del franco-argelino apareció a la media hora pero fue solo un chispazo en una primera mitad complicada para el Betis. En esa intención visitante de apretar arriba nació el 0-1, un disparo desde donde se suele centrar, pero con toda la intención de Kostic.

El Betis reclamó una falta en la acción del gol y es que el cuadro alemán fue contundente. El partido entró en faltas por momentos, poco ritmo y poca velocidad para sorprender. Canales se ofreció pero solo hubo una llegada por banda, de Sabaly, sin culminar en buen centro. Con el Betis incómodo, Fekir se guisó sin despeinarse el 1-1, pero la euforia del Villamarín fue de dos minutos. Eso tardó Kamada en hacer a placer el 1-2, tras un pase fallido del central Edgar en la salida de balón.

El equipo andaluz no cambió su guion, volvió a arriesgar en la salida sin la agilidad de otros días y ante una presión muy convencida del rival. Pese a ir por delante y fuera de casa, el Eintracht también quiso ir arriba. En la misma jugada, un pase de Fekir no llegó por poco a Canales y, en el otro área, una mano de Aitor Ruibal la señaló como penalti el colegiado.

Claudio Bravo detuvo el lanzamiento y terminó como héroe local, castigado por algunos en el 0-1 y por alguna salida fallida de balón. El meta chileno se hizo grande ante Borré en una llegada desbocada de los alemanes recuperando balones. El Betis no mejoró con los cambios, Joaquín, Tello o Borja Iglesias, y Kostic fue una amenaza constante, en un 1-2 para tomar mucha nota Pellegrini.