Laia Palau: «La selección no es tu club, pero es tu equipo por excelencia»

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

La veterana base catalana Laia Palau confirmó este lunes su retirada a nivel internacional después de acumular 314 partidos y 12 medallas con la selección española, «lo más y tu equipo por excelencia», y se mostró dispuesta a seguir ligada en un futuro a la Federación Española de Baloncesto (FEB) en el lugar donde pueda «sumar más».

La jugadora del Uni Girona, de 42 años, disputó su último partido con el combinado nacional el pasado 4 de agosto en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, donde España cayó por 67-64 ante Francia. Tras aquél encuentro, ya había dejado atisbar su adiós, aunque no fue hasta este lunes donde le dio oficialidad en un acto en el Museo de la FEB en la localidad madrileña de Alcobendas, junto al presidente de dicho organismo, Jorge Garbajosa, y a las internacionales de la selección española.

Palau, que ya no había entrado en la primera lista del nuevo seleccionador, Miguel Méndez, se despide de la selección con el récord de internacionalidaes y con 12 medallas en su palmarés: una plata olímpica (2016); tres oros (2013, 2017 y 2019), una plata (2007) y cuatro bronces (2003, 2005, 2009 y 2015) en Eurobaskets; y una plata (2014) y dos bronces (2010 y 2018), en Copas del Mundo.

«Me retiro de la selección y lo hago con ilusión», aseguró Palau ante los medios de comunicación. «Gracias a todos y a la vida, que me ha dado tanto, no podía imaginar que esto pudiese ser mejor», añadió la jugadora, que ve esta decisión como «una cosa natural y de ley de vida».

Palau dio «en primer lugar» las gracias a sus padres, presentes en el acto, y no se olvidó de sus «muchas compañeras» durante sus 20 años defendiendo al combinado nacional. «Me quedo con la gente que es lo que vale la pena porque si los éxitos los sabes compartir de verdad es lo que te queda. La selección es de todos y tenemos que pensar en grande y en todos. El dragón está allí y si somos muchas haces que tengas menos miedo», comentó.

«La selección no es tu club, pero sí debes sentir que es tu equipo por excelencia y que haya tenido la suerte de estar es magnífico. No sería quien soy si no hubiese jugado en la selección, eso está clarísimo», admitió la catalana, que recordó que sigue «jugando al baloncesto» y que tenía «clarísimo» que el pasado verano sería el último como internacional.

También se dio cuenta entonces de que su deseo «es seguir cerca de todo esto». «Me apasiona el proyecto que es lo que me ha movido desde el inicio. La FEB ha sido mi casa durante 20 años y no sé si lo será por muchos más, pero quiero dar las gracias por el respeto y el cariño que me habéis mostrado siempre», remarcó la jugadora del Uni Girona, que no sabe donde podría encajar en el organismo. «No sé, dónde pueda sumar más, tenemos que acabar de hablarlo», explicó.

De su extensa carrera, se quiso quedar con la plata de Rio 2016. «Habíamos ganado dos años antes la plata mundial, pero los Juegos tienen ese extra y fue muy épico, siempre tiene un doble sabor lo que se hace en los Juegos, pero el último oro europeo en Belgrado fue increíble y hay que dar mucho valor a esos bronces que eran lo máximo, que bien nos habría sentado uno este verano. Doy valor a estos años de mantener el nivel de competitividad cada día y cada verano», recalcó Palau.

En el lado contrario, apuntó a la no clasificación para los Juegos de Londres cuando «se esperaba mucho del equipo» o a este último verano «no agradable», aunque tiene claro que ha servido también para construir «cosas para el futuro». «No se pueden borrar las manchas, no quitaría ni un punto ni una coma de todo lo que he hecho», asumió.

«Lo que ha conseguido este equipo no lo han hecho muchos equipos, le hemos puesto en el mapa. Hace muchos años que la FEB dijo que había que apostar por el basket femenino y un camino largo ha desembocado en cosas muy bien hechas y en éxitos que nos han rebotado a todos. Hay ahora un nivel de profesionalismo que es un gustazo y eso es trabajo bien hecho», prosiguió.

Para la base, «este equipo construye y hace crecer» y es también «representante de toda la gente que le gusta el baloncesto». «Y eso hay que vivirlo con orgullo y responsabilidad, estos años hemos sido esa imagen y lo seguiremos siendo», manifestó la catalana que no olvida que «estar en la selección era siempre lo más» y lo «‘top’ junto con la Euroliga». «Cuando llegué la competición estaba, pero la visibilidad y la repercusión no eran tanta y entonces las condiciones eran menores», detalló sobre sus inicios en la selección.

«Tenemos que mantenernos, hemos avanzado, no queramos comernos etapas, vamos a gozar esto y a afianzarlo. Construir es muy complicado y destruir es muy fácil, sigamos añadiendo cosas», sentenció la base de cara al futuro del combinado nacional.