Euroliga

El Barça vence al Khimki (87-74) y refuerza su liderato en Euroliga

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El Barça ha ganado este miércoles al Khimki Moscú (87-74) en el Palau Blaugrana, en la jornada 14 de la Euroliga, en un partido que tuvo que saber frenar tras un arranque de vértigo y donde supo limitar el daño de Shved, gran estrella rival, para seguir sumando triunfos y reforzar su liderato en otra gran noche de Nikola Mirotic.

Costó frenar el alto ritmo del Khimki pero el Barça, con un repartidor Nick Calathes (12 asistencias) y un finalizador Nikola Mirotic (24 puntos) a gran nivel, supo cambiar el rumbo del duelo para lograr, con tesón, una renta cómoda para dejar en anécdota la gran anotación del zar Shved (22 puntos).

Empezó el Barça con un +16 el último cuarto, el mismo en el que el Khimki se llegó a poner a sólo 8 puntos con una resurrección del cumpleañero Shved, en el día de su 32º aniversario. Pero no tuvo fiesta, pues se quedó muy solo ante un Barça más coral que supo mejorar para mantenerse arriba.

Y eso que el primer tiempo fue una locura, sobre todo un primer cuarto (32-25) de ritmo frenético y rachas anotadoras inusuales donde el Khimki estaba cómodo. Pero los 25 puntos rusos, que les habrían puesto arriba en otro partido, de poco sirvieron en el Palau ante un Barça que arrancó como un cohete.

No obstante, ese ritmo alto y esa invitación del Khimki a no defender y a correr mucho, hizo que el Barça se precipitara y cayera, por momentos, en la trampa rusa. Jasikevicius, desde el banquillo, nervioso y enérgico, corrigió este aspecto y, con un Nick Calathes que estuvo immenso (8 asistencias al descanso), el Barça recondujo la situación.

Había llegado a ganar el Barça por +10 en dos ocasiones antes del descanso. Pero esa locura, ese ir y venir que era el partido, permitió al Khimki de Alexey Shved, de menos a más, y de Jordan Mikey seguir en un duelo en el que buscaban poner fin a su mala racha de resultados.

No fue así, y a medida que el ritmo fue más sosegado, y el Barça impuso un control basado en una mejor defensa, el partido cambió. Los blaugranas cerraron el tercer periodo con una máxima de +16, liderados por Nikola Mirotic y Cory Higgins, y aguantaron el tipo en el cuarto definitivo para afianzar su liderato y sumar la tercera victoria consecutiva.