Vuelta a España

Roglic sufre en La Covatilla pero se convierte en el virtual ganador de la Vuelta

El ciclista esloveno Primoz Roglic (JumboVisma) se ha convertido en virtual campeón de la 75ª edición de la Vuelta a España tras salvar el jersey rojo en la penúltima etapa, de 178,2 kilómetros entre Sequeros y el Alto de la Covatilla y en la que se impuso el francés David Gaudu (Groupama FDJ), ante el ecuatoriano Richard Carapaz (INEOS Grenadiers) con la inestimable ayuda del Movistar.

A falta de algo más de dos kilómetros de la meta situada en el mítico puerto de la Sierra de Béjar, el ganador del Giro de Italia 2019 saltó del grupo para tratar de recortar los 45 segundos que le separaban del esloveno en la general.

Los fantasmas del Tour, en el que Roglic se despidió del amarillo en una dramática crono final en favor de Pogacar, comenzaron a aflorar. Fue entonces cuando, en una acción polémica, Marc Soler y Enric Mas, excompañeros de Carapaz en el Movistar, tiraron de Roglic para aminorar la desventaja. “Cada quien busca sus intereses, no tengo comentarios”, apuntó el excorredor de la escuadra telefónica tras la etapa.

Con ello, el líder retuvo el rojo y revalidará su título en la ronda española logrado el año pasado con 24 segundos de ventaja sobre Carapaz y 47 sobre el británico Hugh Carthy (EF Pro Cycling), que completarán el podio en Madrid, donde este domingo finalizará la última etapa de 139,6 kilómetros que partirá desde el Hipódromo de La Zarzuela.

Un gran grupo delantero de más de 30 unidades afrontó compacto el primer puerto del día, el Portillo de las Batuecas, de primera, con casi cuatro minutos de ventaja sobre el pelotón. Fue la cota de tercera de San Miguel de Valero la que dividió a la fuga, aunque en la bajada, camino del Alto de Cristóbal, volvió a unirse.

El Alto de La Garganta, penúltimo puerto de la jornada, pesó ya sobre las piernas de los escapados, de donde saltaron Mäder, Donovan e Izagirre en el pavés de Candelario. Con ellos logró conectar, a pocos kilómetros de meta, Gaudu, que tras llegar a su altura se marchó en solitario para grabar su nombre en una llegada en alto por segunda vez en esta Vuelta, después de hacerlo también la semana pasada en La Farrapona.

Mientras, Roglic y Movistar se encargaron de apagar los intentos de remontada del valiente Carapaz, que saltó superada la pancarta de los tres kilómetros y al que la distancia recortada -22 segundos- no le basta para enfundarse el rojo.