Cumpleaños de Maradona

Maradona celebra su 60 cumpleaños confinado

Diego Armando Maradona cumple 60 años extremando las precauciones por culpa del coronavirus. Un miembro de seguridad del ’10’ dio positivo y ha obligado al astro argentino a tener que confinarse en su casa de Argentina. El cumpleaños de Maradona llega en un buen momento deportivo para él, hace unos días firmaba la renovación hasta finales del año que viene por el Gimnasia y Esgrima La Plata.

El coronavirus suma un posible nuevo problema a la estrella argentina que siempre estará rodeada del eterno debate de quién es mejor si Pelé o Messi, y de sus continuos problemas de adicción y corrupción.

El ‘D10S’ argentino nació futbolísticamente con apenas 16 años en Argentinos Juniors. Aquel joven con el pelo como si fuese una ‘pelusa’, se convirtió en ídolo mundial tras tocar el cielo en el Estadio Azteca en el Mundial de 1986, recuerden, la ‘Mano de Dios’. Sus hazañas con la Selección, Boca Juniors y Nápoles le encumbraron, pero en Barcelona y Sevilla no logró encajar, al igual que le está pasando como entrenador, que allá donde va es un mito pero acaba rodeado de problemas extradeportivos que terminan obligándole a renunciar.

Sus inicios

Maradona disputó un total de cinco temporadas con la camiseta de Argentinos Juniors, logrando 116 goles y 65 asistencias en 166 partidos. Fue el máximo goleador de los torneos Metropolitano 1978, Metropolitano y Nacional de 1979 y Metropolitano y Nacional de 1980, y es el único jugador que ha conseguido consagrarse máximo artillero del torneo en cinco ocasiones. Gracias a sus goles, Argentinos logró su primer subcampeonato en 1980 (el ganador fue River) y Diego se puso en el radar de Menotti para la Selección, con la que debutó en 1977.

Después de rechazar ofertas de clubes como América de Cali o Sheffield United e incluso de River Plate y Barça, Maradona puso rumbo a Boca Juniors, su club. Diego firmó un 20 de febrero de 1981 y debutó dos días después. Doblete de penalti en La Bombonera, infiltrado después de unas molestias que arrastraba del último entrenamiento.

El gran momento llegaría el 10 de abril de ese mismo año, su primer Superclásico contra River Plate. Boca ganó 3-0 con un doblete de Brindisi y uno de Maradona, uno de los goles más importantes de su carrera. Maradona se consagró como el ídolo en el que se ha convertido. Conquistó el Metropolitano de 1981, el primer y único título que logró en el fútbol argentino. Los graves problemas económicos por los que pasaba Boca, donde Diego ponía dinero de su bolsillo, obligaron al club a venderlo. Su etapa en el club argentino de sus amores se acababa con 28 goles y 17 asistencias en 40 partidos.

Llegada a España

El fichaje de Maradona por el Barcelona se cerró un 28 de mayo de 1982 en Buenos Aires. Una expedición del Barça, encabezada por el presidente, Josep Lluís Núñez, había aterrizado en Ezeiza para una operación relámpago que había que rematar con sus dos clubes. El argentino ya estaba bajo la lupa del Barça desde que Josep María Minguella, agente de futbolistas, lo descubriese y ofreciese al Barcelona que no quiso apostar por él tan joven.

Maradona llegó, después de fracasar en el Mundial, a Barcelona en julio y el 4 de agosto, debutó con la en un partido amistoso ante el S.V. Meppen (0-5). Después de perderse el Teresa Herrera, Maradona jugó en Mallorca (1-2) su primer partido en territorio español como futbolista del Barça. El estreno de Maradona ante el ‘soci’ resultó decepcionante, como suele pasar con las grandes estrellas y las grandes expectativas. Apenas ganó tres títulos (Copa, una Supercopa que no jugó y una Copa de la Liga) y será recordado por el gol en la copa al Madrid.

Futbolísticamente, ya es bien conocido que los 700 días de Maradona en el Barça estuvieron marcados por una misteriosa enfermedad y por la lesión sufrida después de una escalofriante entrada por detrás de Andoni Goikoetxea, central del Athletic. El argentino sufrió “una fractura del maleolo peroneal del tobillo izquierdo, con desviación. Arrancamiento del ligamento lateral interno con desgarro”, dijeron los servicios del club. El odio mutuo que se tenían ambos llegó a su momento cúspide en la final de Copa de ese año que ganó el Athletic terminó con un Maradona desquiciado y un Nuñez queriendo vender al jugador.

El 30 de junio, Diego Maradona hacía las maletas a la que por aquel entonces era la mejor liga del mundo, la Serie A. El ’10’ fichaba por el Nápoles. Los aficionados del club partenopeo habían llegado a encadenarse en las oficinas del club para que se cerrase la operación.

El 5 de julio de 1984, cerca de 85.000 personas llenaron San Paolo para recibir al flamante fichaje, al más puro estilo de las grandes presentaciones de la actualidad. El matrimonio Maradona-Nápoles se empezaba a fraguar.

El primer año y medio en Italia fue una locura. Maradona era perseguido. Todo el mundo quería tocar y aclamar a la estrella argentina. Maradona defendió a Nápoles (al club y a la ciudad). Una ciudad que era discriminada y despreciada hasta el partido que cambió la tendencia, el Nápoles – Juventus en San Paolo, donde el equipo liderado por Maradona fue superior a la vigente campeona y ‘el Diego’ fue el héroe que terminó de enamorar a los napolitanos.

Tanto es así, que en el Mundial de México 1986, cuando Argentina ganó el torneo -el de la Mano de Dios y el del ‘Gol del Siglo’- toda Nápoles salió a celebrar la victoria. Maradona levantaría el Scudetto en la temporada 1987/88 y en la 1988/89, una Coppa Italia en la 1986/87, la Supercopa de 1990 y una Copa UEFA en la 1988/89.

El matrimonio de Maradona con Nápoles terminó el 17 de marzo de 1991. Diego dio positivo por cocaína en el control de antidoping tras el partido en el que su equipo venció al Bari por 1-0. El crack argentino fue suspendido por el Comité de Disciplina de la Liga italiana de fútbol hasta el 30 de junio de 1992. Maradona decidió que ahí terminaría su recorrido en Nápoles, donde los escándalos le sobrepasaban, también perseguido por la mafia, y terminó saliendo por la puerta de atrás.

Sevilla sería su próximo destino. Bilardo pidió al delantero después de la caída a los infiernos en Italia y hasta Blatter intercedió en el fichaje del argentino. La aventura maradoniana no pudo comenzar mejor, con ‘El Pelusa’ hecho una sílfide, cuentan las crónicas que llegó a perder hasta 10 kilos. Diego, de penalti, marcó el gol con el que el equipo blanquirrojo derrotó en Nervión al Zaragoza a principios de octubre. La relación se empezó a torcer después de que Argentina lo convocase y el Sevilla se negase a dejarlo ir, por lo que Maradona y Simeone se escaparon y el club terminó expedientándolos. Un empate ante el Burgos (1-1) fue su último encuentro en el Sánchez Pizjuán. Maradona se machó habiendo metido cinco goles.

Regreso a Argentina

Tras el subcampeonato del mundo con Argentina en el 90, la suspensión por doping y su fallida etapa en Sevilla, Maradona regresó a Argentina para vestir la camiseta de Newell’s. El 13 de septiembre de 1993, Diego se entrenó por primera vez con Newell’s ante la atenta mirada de 40.000 personas. El cambio de entrenador en el conjunto no gustó a Maradona que terminó por abandonar el club y dedicarse a ser entrenador ante la sanción de quince meses de suspensión por no pasar un control antidopaje durante el Mundial de 1994.

Su debut como técnico fue en Deportivo Mandiyú, donde únicamente logró una victoria en 12 partidos dirigidos. Después, Racing de Avellaneda lo contrató para tratar de ganar el torneo local, algo que no ocurría desde 1966. Su estancia en la Academia también fue muy corta, cuatro meses en los que obtuvo dos victorias, 6 empates y 3 derrotas en 11 encuentros.

El gran sueño de Maradona era dirigir a Boca, pero tras terminar su sanción tuvo que conformarse con volver a ser jugador xeneize. El 30 de septiembre de 1995, Diego Armando volvió a vestir la azul y oro en la victoria ante Corea del Sur.

El 7 de abril de 1997 fue ingresado después de sufrir un problema de presión sanguínea durante la grabación de un programa de televisión y estuvo varios meses en recuperación.

El 9 de julio, aparentemente recuperado, volvió a vestirse de corto y disputó el Boca-Newell’s. Apenas mes y medio después, dio positivo en benzoitilecgonina y metilecgonina, metabolitos de la cocaína, tras un enfrentamiento con Argentinos Juniors y la AFA lo suspendió.

Diego Armando Maradona disputó su último partido de fútbol el 25 de octubre de 1997 y lo hizo de la mejor manera posible: ganando el Superclásico a River Plate a domicilio. Sus hazañas fuera del campo después de esa retirada, con su adicción a la cocaína, su sobrepeso y un peligroso estado de salud que hizo peligrar incluso su vida.

Así las cosas, Diego cumple 60 años, no en su mejor estado de salud pero siendo reconocido mundialmente por mitos del fútbol y con la discusión habitual de quién será el mejor jugador de todos los tiempos.